Fue Charo Zarzalejos la que adelantó hace unos días en Hora 25, de la Cadena Ser, que antes de final de año habrá “un antes y un después” en el proceso de paz con ETA. Citaba, sin nombrarlas, fuentes muy próximas a Moncloa.
Ayer mismo desvelaba El Confidencial Digital que el Presidente de Gobierno está manteniendo una serie de reuniones discretas con determinados periodistas a fin de transmitirles los avances del proceso.
Y hoy mismo, el ABC augura que Rodríguez Zapatero tiene previsto hacer una declaración institucional que “será la llave para abrir el proceso de negociación formal tras la actual fase de fontaneros y conversaciones secretas”, declaración que se efectuará unas horas después de un comunicado de ETA que se producirá en breve y en el que se anunciará el propósito definitivo de dejar de manera irreversible las armas, como también adelantaba ayer el diario del Grupo Vocento.
En los mentideros políticos y periodísticos se vislumbra por tanto una sucesión de acontecimientos que darán un empuje definitivo al llamado proceso de paz. El comunicado de ETA tendrá lugar tras el debate que se celebrará el próximo día 25 de octubre en el Pleno del Parlamento Europeo, en el que probablemente se adoptará una Resolución de apoyo al proceso. Esta escenificación internacional será el punto de partida de la consolidación de una negociaciones que ya están abiertas de forma indirecta, ya que a ambas partes les favorece el respaldo de la Unión Europea al proceso, a unos porque podrán venderlo como un éxito al constituir una de sus viejas aspiraciones (la internacionalización del conflicto), a otros porque por una parte obliga a ETA a retratarse ante la comunidad internacional (con lo que ello supone si la organización terrorista decide dar un paso atrás) y por otra debilita objetivamente la oposición interna que la derecha española muestra ante lo que consideran “una rendición” del Estado de Derecho.
Así las cosas, haría bien el PP en alejarse de posiciones obstruccionistas y comenzar a navegar a favor de corriente. Lo que no han hecho por sentido de Estado, deberían comenzar a planteárselo por mera supervivencia política. Si el conflicto vasco avanza en el sentido que indican estos rumores (porque de eso se tratan, ya que no han sido confirmados oficialmente), la deslealtad de la derecha política y social de este país se mostraría desprovista de ropajes y finiquitaría definitivamente un modo de entender la oposición y la crítica que ha carecido de límites morales.
ACTUALIZACIÓN (19/10/2006):
Según afirma El Confidencial Digital hoy mismo, fuentes relacionadas con el Gobierno señalan (…) que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero espera “en los últimos días de octubre” un anuncio de la organización terrorista en el que notifique el abandono de las armas con carácter irreversible.
La información ha llegado a manos del presidente del Gobierno por los canales habituales de contacto que mantiene abiertos con el mundo de ETA-Batasuna, y por tanto ha recibido la máxima credibilidad.
Esos detalles ya han sido comentados por Rodríguez Zapatero a las pocas personas de su entorno más cercano que están al corriente de la marcha del “proceso de paz”, pero también ha trascendido a algún sector del mundo de la comunicación.
Parece, añado yo, que se confirma mi impresión de que la ansiada declaración tendrá lugar tras el respaldo de la Unión Europea al proceso de paz (o quizás antes, para apoyar la declaración del Parlamento europeo del día 25, aunque veo más probable la primera de las opciones). Los rumores son cada más incesantes y no han sido desmentidos por el Gobierno de la Nación.
Esperemos que terminen por confirmarse.
ACTUALIZACIÓN (20/10/2006):
El Confidencial Digital sigue aportando datos en relación al posible comunicado de la banda terrorista ETA. En su edición de hoy, asegura que algunos sectores de la Guardia Civil, la Policía Nacional y en ámbitos gubernamentales se espera un nuevo comunicado de ETA “éste sábado o domingo”, a lo sumo, “el fin de semana siguiente”. Dicho mensaje contendría el anuncio de “alto el fuego irreversible” , si bien en el mismo se seguirían incluyendo determinadas condiciones al Gobierno.
No deja de sorprender que un alto el fuego “irreversible” se acompañe de exigiencias en orden a su cumplimiento, pues en si misma no es sino una contraditio in terminis. Teniendo en cuenta que el anuncio se remitirá seguramente a Gara, lo más probable es que dichas “condiciones” no sean sino un guiño mediático al sector duro de la organización armada y a la base social de la misma, ya que las informaciones y el sentido común apuntan a que dicho comunicado es conocido ya por el Gobierno e incluso es posible que haya dado su visto bueno. Supongo que en este como en el resto de los anuncios que ha venido efectuando ETA desde el “alto el fuego permanente” será necesario distinguir lo categórico de la anécdota.
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