Leo en ¡Por razones! –blog que está comenzando a dar sus primeros pasos pero al que le auguro un futuro espléndido- el siguiente párrafo:
Ignacio Sánchez, presidente-consejero delegado de Iberdrola ganó el año pasado 16 millones de euros. Francisco González, presidente del BBVA, 5,1 millones. Alfredo Sáenz, consejero delegado del Santander, 9,6 millones. Francisco Luzón, consejero del Santander, 5,62 millones. Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Santander (5,15 millones). Emilio Botín, presidente del Santander, casi 4 millones. José Ignacio Goirigolzarri consejero delegado del BBVA, 3,6 millones. Ana Patricia Botín, presidenta de Banesto y consejera del Santander, 3,5 millones. Y para 2008 los directivos de la banca española y grandes empresas se han aumentado el sueldo entre un 10 y un 15%.
Además, Santander, BBVA, Banco Popular, La Caixa y Caja Madrid han ganado casi 5.500 millones de euros en los tres primeros meses del año; 6,26% más que en el mismo periodo de 2007.
Creo que sobran los comentarios. Y faltan las razones que justifiquen cifras tan escandalosamente distantes de la nómina que gana un asalariado cualquiera.
Aprovecho la ocasión para recomendar Globalización y guerra, artículo escrito por Susan George, publicado el 7 de mayo en Transnational Institute y que ofrece una perspectiva global sobre las desigualdades que impone el actual modelo de globalización financiera.












