En días como éste en el que se suceden varias noticias o acontecimientos dignos de mención, uno tiene la duda si escribir varias entradas monográficas o una sola que incorpore pequeños retazos de cada uno de ellos. Incluso en ocasiones te planteas silenciar tu pluma.
Esta vez he optado por la segunda de las posibilidades, así es que me limitaré a dar unos gruesos titulares.
- La Cámara de los Comunes de Reino Unido amplía el plazo de detención sin cargos de los sospechosos de terrorismo de 28 días a 42: lo más preocupante de todo es que el 69% de los británicos se muestran a favor de tal medida. Un nuevo menoscabo a los derechos civiles al albur de la falsa guerra contra el terrorismo.
- Los tiburones del Mediterráneo están en peligro de extinción por la pesca excesiva: para que tengan en cuenta la gravedad de la situación, basta con que sepan que su presencia en los últimos 200 años se ha reducido en más de un 97%. Seguimos sin aprender.
- Actualmente hay 218 millones de niños trabajadores en todo el mundo, la mitad de ellos realizan trabajos peligrosos y más de 8 millones lo hacen en condiciones de esclavitud: son datos de un informe elaborado por Save The Children que pone de manifiesto la situación de unos niños que viven sin posibilidad de escolarizarse, con jornadas de trabajo de hasta dieciocho horas, y sufriendo maltrato psicológico, abusos y palizas constantes.
Y para que no se queden con mal sabor de boca, les dejo con el único bocado dulce que he podido localizar en medio de tanta amargura: Evo Morales remitió hace unos días a las autoridades de la Unión Europea una carta abierta en la que muestra su oposición ante la previsible aprobación por el Parlamento europeo el próximo día 17 de junio de la denominada Directiva de la Vergüenza. Les dejo con uno de los párrafos de la misiva:
“Promover la libertad de circulación de mercancías y finanzas, mientras en frente vemos encarcelamientos sin juicio para nuestros hermanos que trataron de circular libremente es negar los fundamentos de la libertad y de los derechos democráticos“.
Por cierto, mañana Irlanda tiene la palabra a la hora de tumbar o dar el pase al Tratado de Lisboa. Mi opinión es clara, la decisión que adopte dicho Estado aún no. Habrá que estar atento.









