Ahora tendría 41 años. Miguel Gil Moreno ejerció la abogacía hasta que a principios de los 90, movido por sus ideales, decidió dar
un cambio radical a su vida y se fue a Bosnia, donde pronto empezó a mandar reportajes al diario El Mundo y a la Cadena Ser. Poco después se convirtió en camarógrafo.
Las imágenes filmadas por Miguel han sido vistas en todo el mundo: desde Kosovo hasta Chechenia, desde Congo hasta Ruanda, desde Liberia hasta Sudán, su cámara fue testigo del horror de la guerra, de la vergonzosa pasividad de la comunidad internacional y de la angustia de los inocentes.
El 24 de mayo de 2000, mientras desarrollaba su labor profesional, una emboscada guerrillera en Sierra Leona acabó con su vida. En marzo de 2002 su familia decidió constituir una Fundación que, haciendo uso de su nombre, diese “continuidad al espíritu humanitario de Miguel Gil, tratando de paliar en los posible la situación de desamparo y olvido en la que quedan las víctimas de los conflictos bélicos cuando dejan de ser portada, así como la voluntad de dar soporte a las familias de los reporteros, especialmente free-lance, que dejan su vida en los campos de batalla”.
Entre los proyectos humanitarios que desarrolla la Fundación, destacan “diversos proyectos para la mejora de las condiciones de vida, higiene y enseñanza en Costa de Marfil y Sierra Leona”.

Los que os encontréis en Barcelona, tenéis la oportunidad hasta el 30 de noviembre de ver una exposición sobre la persona y la obra de Miguel Gil Moreno en la Vitrina del fotògraf en Palau Robert (Passeig de Gracia, 107).

La “vitrina” dedicada a Miguel Gil se compone, fundamentalmente, de cuatro audiovisuales. Las imágenes fueron registradas por el periodista en diferentes guerras en el continente africano, y también en Bosnia, en Kosovo y en Chechenia. Los cuatro reportajes recogen imágenes inéditas captadas por su cámara y comentarios de profesionales y amigos que compartieron su vida y profesión.
Os dejo el enlace a dos videos (I y II) que os acercarán a la impagable labor de una persona que desarrolló su labor profesional con una humanidad y una dignidad que no debe ser olvidada.










espacio aéreo de países miembros de la Unión Europea, incluyendo suelo español. Nuevamente la hipocresía del actual Gobierno quedaba desnuda como los árboles en otoño: los derechos humanos parecen ser para él un mero recurso a utilizar únicamente cuando políticamente es rentable. Ni una llamada a consultas, ni un gesto de vergüenza… nada. Simplemente nada. Dicen que no tienen constancia. Por lo visto
mostrado reservas significativas
miembros de la UE, encabezados por Francia e Italia, se resisten a fijar un calendario para cumplir sus compromisos de ayuda al desarrollo para los países pobres. La llegada al poder de Nicolás Sarkozy en Francia y Silvio Berlusconi en Italia está marcando un giro en la política sobre asistencia”. Lamentablemente, esta falta de sensibilidad ya ha tenido su reflejo el año pasado, en el que los fondos aportados por la UE descendieron por primera vez tanto en cantidades netas como en porcentaje sobre el PIB frente a los del año anterior. Os aconsejo en este punto la lectura de 