Aznar no tiene nostalgia del poder porque “siempre ha querido llevar la vida de intelectual: leer, estudiar, escribir, pronunciar conferencias. Mire, nada más abandonar el palacio presidencial se puso a aprender inglés con un interés increíble

Ana Botella, Señora de las peras y las manzanas

Una pena que a nadie entusiasme el docto y erudito saber de este egregio pensador.