No es la primera vez. Según leo en Público, Exxon ha patrocinado parte de un estudio “científico” publicado en la revista Ecological Complexity en el que se afirma que es “extremadamente prematuro extrapolar la desaparición del oso polar” a un efecto invernadero en la Bahía del Hudson “difícil de identificar“.

La “investigación” cofinanciada por la multinacional petrolera -empresa que más dinero factura en el mundo- responde a un reciente informe de la Sociedad Geológica de Estados Unidos en el que se alertaba sobre la pronta desaparición de estos mamíferos en Alaska debido al deshielo que afectará a la zona durante los próximos 50 años. El informe ha obligado al Gobierno estadounidense a decidir si incluye a los osos polares en su lista de especies protegidas. Si lo hace, será la primera vez que reconoce que el calentamiento global es directamente responsable de la desaparición de una especie.

Como os podéis imaginar, si la Administración Bush decide adoptar esa decisión, los intereses de Exxon y otros lobbys energéticos se verán muy afectados la inclusión del oso polar en la lista de especies protegidas dificultaría considerablemente los planes para la explotación de esta zona que tienen las petroleras.

La cuestión por tanto estriba entre proteger a los 22.000 osos polares que viven en Alaska o subrogar la existencia de estos mamíferos a la explotación de unas reservas estimadas de entre 5.900 y 13.200 millones de barriles de petróleo.

Por desgracia, la actuación de Exxon no puede sorprender a nadie. Su desvergüenza al financiar pseudo estudios que nieguen evidencias científicas es una constante que tuvo su punto culminante hace poco más de medio año cuando un grupo de científicos independientes de Estados Unidos (Union of Concerned Scientists) acusó a Exxon de gastarse 12,5 millones de euros entre 1998 y 2005 para orquestar un campaña de desinformación destinada a poner en duda la existencia real del cambio climático y, sobre todo, la responsabilidad de la acción del hombre en el mismo. Como recogió entonces frenarelcambioclimatico.org

La petrolera creó una red de 43 organizaciones y expertos en el tema para tratar de crear incertidumbre y que Estados Unidos evitara o retrasara los planes de reducción de emisiones de CO2, principal causa del calentamiento global como consecuencia de la quema de combustibles fósiles para la generación de energía a partir de petróleo, gas o carbón. Una campaña parecida a la que durante más de 40 años emplearon las empresas del tabaco para negar los verdaderos efectos nocivos de la nicotina”.

El que desconfíe del poder y los tentáculos de Exxon a la hora de financiar el excepticismo en materia de cambio climático no tiene más que visitar una página web patrocinada por la multinacional llamada energychest.net: según leo en www.slynation.com la web está enfocada a “los niños de la escuela primaria del Reino Unido, es leída por 30.000 personas al mes y en ella se afirma que la causa del calentamiento global está aún por determinar, contradiciendo las afirmaciones de la amplia mayoría de científicos quienes tienen claro que se debe al uso masivo de energía basada en combustibles fósiles“.

Nos encontramos por tanto ante un episodio sombrío, uno más, de “la implicación de los lobbys del petróleo y el carbón en campañas dirigidas a confundir a políticos, medios de comunicación y ciudadanos sobre las causas y consecuencias del cambio climático”.

Quien desee conocer mejor los mecanismos mediante los cuales Exxon pretende influir en la toma de conciencia del planeta sobre los problemas climáticos, le aconsejo que visione una excelente web titulada http://www.exxonsecrets.org/. En ella se desvelan los lazos mediante los que la mayor compañía petrolera del mundo subvenciona el “escepticismo climático”. Resulta curioso observar como dichos tentáculos llegan incluso a España, donde tiene como principales beneficiarios a personajes como Gabriel Calzada, colaborador habitual de Libertad Digital y del Instituto Juan de Mariana, un think tank liberal. No es extraño que desde esas tribunas se aplaudan ocurrencias como la que hace unos días tuvo el presunto líder del Partido Popular.

Los que quieran conocer a fondo la implicación de los gigantes energéticos en este modo de actuar, le recomiendo que de lectura a “Crímenes contra el Planeta”, un libro-denuncia escrito por el premio Pulitzer Ross Gelbspan. Podéis descargaros el primer capítulo, escuchar una entrevista a su autor y escuchar un reportaje sobre el libro aquí.

Y quienes, a pesar de los datos que he ofrecido, sigan siendo “escépticos” en cuanto a la gravedad de la situación, que ejerzan de Santo Tomás y vean con sus propios ojos los problemas que los osos polares están teniendo en el Ártico a causa de la disminución del grosor y la superficie de la capa de hielo.

P.S.: con este pequeño artículo reanudo mi actividad en este blog. No podré actualizarlo con la frecuencia que lo hacía antes, pero intentaré en la medida de lo posible ir ofreciendo mis puntos de vista sobre los particulares que suelen convocar mi presencia aquí.

Un abrazo muy fuerte a tod@s los que os habeis preocupado por mi ausencia.