La detención en el Chad de los miembros de la ONG francesa L´Arche de Zoé y de la tripulación que les ofrecía cobertura viene desde hace algunos días compartiendo protagonismo con el baño de masas de los Reyes de España en Ceuta y Melilla y la sentencia del 11-M.
He de confesar que no he seguido con la atención suficiente este problema para aventurarme a emitir un juicio fundamentado sobre la inocencia o culpabilidad de los detenidos, a pesar de que la mayor parte de los datos parecen apuntar hacia ésta última de las posibilidades. Así es que las opiniones que a continuación expongo las hago a título de intuición y reflexión general.

No quiero en todo caso dejar pasar la ocasión para censurar el modo en que ha actuado el Presidente francés, comportándose como un antiguo cruzado. No me ha gustado lo más mínimo ese vuelo, interfiriendo en un proceso judicial abierto y presionando a las autoridades del Chad consciente de la situación de dependencia de la ex colonia.











