Me pone sobre el aviso Dani de un recomendable análisis que en la web de nodo50 se hace sobre la situación de Izquierda Unida: Izquierda Unida a través del espejo.
La reflexión está firmada por Ricardo Rodríguez y, aunque está efectuada al albur de las recientes elecciones municipales y autonómicas, no por ello se deja de atisbar en ella un estudio que trasciende del contexto referido.
Os destaco el siguiente estracto del escrito:
“Deberían acordarse de cuando se burlaban henchidos de suficiencia de Julio Anguita porque aseguraba que Izquierda Unida había de colocarse en la orilla opuesta a todas las organizaciones que aceptaban el capitalismo, participaban de su corrupción o, en el mejor de los casos, se conformaban con gestionar de forma más o menos eficaz sus miserias. Era la época en la que el grupo Prisa intentaba despellejarlo un día sí y otro también, la época en la que tras cada declaración de Julio Anguita se sucedía una tormenta de histéricas intervenciones de dirigentes de la propia Izquierda Unida llevándole la contraria, la época de la mentira de la «pinza» con el PP. Era la época en la que los más ilustres personajes de la organización se llevaban las manos a la cabeza y advertían alarmados que ese cordobés enajenado nos conducía al desastre. Y el desastre eran más de dos millones y medio de votos, mil quinientos concejales más de los que se tendrán ahora y más de veinte diputados en el Congreso, amén de disponer de verdadera «presencia institucional» en todo el territorio del Estado. Luego vinieron la sensatez y los dirigentes sensatos a arreglar el entuerto. El objetivo era ocupar el mayor número posible de cargos en gobiernos municipales y autonómicos, porque había que ser pragmáticos, evitar toda crítica severa al PSOE y sobre todo no revolverse demasiado. Y ya se sabe cómo nos luce el pelo con tanta sensatez desde entonces. De seguir por este camino cualquiera nos podría sugerir que colgarse con una soga de la rama de una higuera es más rápido y menos doloroso“.
Como podreis colegir, un análisis de lectura obligada para todos los que añoramos aquella organización “dirigida” por un cordobés al que muchos echamos de menos, un cordobés de planteamientos globales pero de acción concreta, de principios inamovibles y amante de lo programático, en definitiva, un cordobés que huyó del acostumbrado y safio intercambio de sillones y que, sin paraguas en el que resguardarse del innoble diluvio de críticas y descalificaciones de las que fue objeto por la izquierda “oficial” de este país, siempre mantuvo el puño cerrado y la mirada alta.
Urge una revolución interna dentro de Izquierda Unida. Urge que recupere el escenario de su auténtico lugar, la calle, las asociaciones vecinales, las organizaciones sociales… Urge que entienda que la fuente de la que bebió aquellos años aún no está agotada, pero que comienza a expedir un olor a naftalina y a recuerdos que comienzan a ser sólo eso, recuerdos. El rojo, el negro y el verde son colores que deben ser algo más que eso, colores, porque de lo contrario se difuminará su esencia y perderán lo que les da verdadero sentido: su imbricación y desarrollo en la sociedad.
Va por usted, D. Julio.
ACTUALIZACIÓN (31/5/2007):
Junto a este análisis sobre la situación de IU, os recomiendo otro esbozado en NiConNH3 por Metalman sobre el PSOE. Bajo el significativo título de “Que espabilen… espabilemos“, su autor parte de una curiosa anécdota personal para abrir un debate sobre la parálasis que parece afectar al PSOE y más concretamente a la Federación Socialista Madrileña.
Tampoco puedo dejar de recomendaros que os deis una vuelta por Trazas, donde KomoUnIsmo en una entrada titulada “Adivine de quien vuelve a ser la culpa” reflexiona igualmente sobre la izquierda y la necesidad de una catársis que la permita recuperar su identidad autónoma respecto del actual modelo económico y social que representa el neoliberalismo rampante.
ACTUALIZACIÓN (4/6/2007):
En la página “Tribuna Abierta” de este blog podeis leer un artículo firmado por Juan Rivera Reyes titulado “La izquierda que duerme” que creo puede ser de vuestro interés sobre el particular que venimos discutiendo. Y ahora que recuerdo, hace tiempo escribí una entrada (sobre la necesidad de pensar en la izquierda) que también tiene cierto engarce con lo que venimos debatiendo.
ACTUALIZACIÓN (5/6/2007):
Os enlazo un documento ciertamente significativo y que es de lectura obligada para los que os interese el tema que estamos tratando. Es un informe-propuesta elaborado por Julio Anguita en el marco de la Asamblea extraordinaria de IU de 2004: en él Julio Anguita aborda con la lucidez acostumbrada el examen de la situación de la Organización, partiendo de un hecho constatable: la pérdida colectiva de la identidad.
Pese al tiempo transcurrido, sus conclusiones, propuestas y análisis son plenamente aplicables a la realidad actual y os recomiendo encarecidamente su lectura pausada.
Dicho lo cual, no puedo por menos que agradecer a Julio Anguita la remisión del escrito, el cual ha tenido a bien hacerme llegar con celeridad.
ACTUALIZACIÓN (16/6/2007):
El Colectivo Prometeo me acaba de remitir un artículo firmado por Salvador Buades Castell que bajo el expresivo título ¿Quo Vadis, Izquierda Unida? analiza la situación y futuro de la formación política en Córdoba. Como todos los trabajos elaborados por el Coelctivo Prometeo, una muy interesante lectura.
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