En el n. º 50 del periódico Diagonal podeis encontrar un monográfico sobre el cambio climático ciertamente recomendable.
El monográfico parte del hecho de que “la certeza científica y mediática del calentamiento global a causa de la actividad humana ha llegado con más de 20 años de retraso. La gran industria, que con la ‘ciencia basura’ consiguió hasta ahora negar este fenómeno, busca ahora nuevos nichos de negocio al calor del cambio climático.
El editorialista señala que ahora que parece que el calentamiento global ya es una verdad mediática incontestable, no son pocos los que se preguntan por qué no se ha llegado a este punto antes, sobre todo cuando el IV Informe del Panel Intergubernamental de la ONU (IPCC) no presenta grandes novedades con respecto a lo que la comunidad científica sostenía desde hace décadas. La influencia de los lobbies industriales, así como los nuevos negocios que surgen al calor del cambio climático, son algunos de los temas abordados en este especial.”
Os linkeo los cinco artículos que componen el monográfico:
La cuenta atrás del cambio climático global
Otros negocios al calor del cambio climático
Quién produce y quién sufre el calentamiento










La historia se repite, era evidente que pasaría esto. Es ahora cuando a estos cabrones los cálculos les salen positivos. Lo tienen a punto de caramelo: la población mundial -mejor dicho, la occidental rica- está completamente acojonada con lo que se le viene encima debido al cambio climático y cuando empieza a estar dispuesta a pagar lo que sea con tal de que les solucionen el desaguisado para no bajar su nivel de vida. Ya empiezan a vislumbrar los primeros efectos perversos del calentamiento y tienen prisa en pararlo… aparecen entonces las multinacionales salvapatrias, que se han lucrado cargándose impunemente el clima negando durante años el impacto negativo de sus actividades, a ofrecernos la solución por un módico precio. Es ahora cuando han llegado a la conclusión de que el negocio es redondo y seguro: hay mucho que arreglar, va a ser una cuestión a largo plazo, la solución será cara (más beneficio bruto), el cliente está dispuesto a pagar lo que sea y son ellas las únicas que disponen de la tecnología para hacerlo por lo que no tendrán competencia… sus accionistas encantados pues van a mantener el nivel de los dividendos a cobrar anualmente.
Esto me trae al recuerdo el poema de León Felipe:
¿Quién lee diez siglos en la Historia y no la cierra al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha?
Los mismos hombres, las mismas guerras,
los mismos tiranos, las mismas cadenas,
los mismos farsantes, las mismas sectas.
¡Y los mismos, los mismos poetas!