Son muchos los rumores, noticias y opiniones que últimamente acumulan los juntaletras centristas y politicastros de Génova 13 sobre la situación personal y política de Eduardo Zaplana.
El Portavoz del grupo parlamentario popular parece haber caído en desgracia y muchos auguran un rápido descenso a los infiernos de la Nada política de un cínico que sólo abraza bronceados, relojes y ladrillos y que se ha convertido en el icono mañanero del talibán de las ondas.
Traiciones evidentes, amistades peligrosas, egos sucesores… algunos manifestaron hace tiempo que no era sino un símbolo del pasado, pues conocían de sus andanzas y temían por sus ambiciones. Quizás ha llegado el momento de que aquellas ensoñaciones transmuten en realidad. Eduardo Zaplana se ha creado demasiados enemigos, y parece que éstos, poco a poco, están decididos a alzar una voz que hasta ahora eran tan solo un susurro que se limitaba a recorrer determinados mentideros. D. Eduardo ha conspirado para dar el salto al primer puesto y es muy posible que pierda el tercero. Parece que ya no le respetan ni en su feudo originario.
Sírvan como ejemplo de lo dicho estos dos artículos de opinión publicados hoy mismo, uno de Estrella Digital y otro del ABC.
El primero comienza así:
“En la sede central del PP de la madrileña calle Génova se está produciendo un cambio sustancial en la apreciación que sobre Eduardo Zaplana tienen personas muy próximas a Mariano Rajoy. Están pasando de la sospecha de deslealtad de Zaplana al líder del PP, en connivencia con ciertos grupos de presión políticos, económicos y mediáticos, a la certeza de que no se pueden fiar de él.”
En el segundo se puede leer:
“Las ausencias del portavoz han llamado más la atención por los últimos desencuentros entre Mariano Rajoy y Zaplana, con desautorizaciones expresas del presidente del partido (…) Las relaciones entre el presidente del partido y su portavoz en el Congreso se han enfriado“.
La lucha fraticida entre los diferentes sectores del centro-derecha meidático y político español hace tiempo que se libra soterradamente, pero es ahora cuando parece que algunos han decidido a abrir las ventanas de una casa que ha sido única desde hace más de 10 años.
La primera víctima puede ser Zaplana. Pero a buen seguro no será la única.
Y mientras tanto, D. ª Esperanza esperando al fondo… ella es la verdadera protagonista y ella será la sucesora. Juegue quien juegue, al final siempre gana la banca. Y en este caso, es la Marquesa la que reparte las cartas.
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