
CIU: (negro): 48 escaños, 928.511 votos (31,52%)
PSC: (rojo):37 escaños, 789.767 votos (26,81%)
ERC: (amarillo): 21 escaños, 414.067 votos (14,06%)
PP: (azul): 14 escaños, 313.479 votos (10,64%)
ICV-EUiA: (verde): 12 escaños, 281.474 votos (9,56%)
C`c (naranja): 3 escaños, 89.567 votos (3,04%)
Ésta es la realidad social que define Cataluña tras las elecciones autonómicas celebradas ayer. Una comunidad autónoma que aboga por el multipartidismo, con un fuerte sentimiento identitario y con una apuesta más que evidente por las políticas de izquierdas.
En cuanto al primer aspecto, la irrupción de Ciudadanos de Cataluña confirma un escenario de múltiples sensibilidades que poco o nada tiene que ver con el bipartidismo de hecho que domina el panorama nacional. Aunque tradicionalmente las composiciones multipartidistas de los Parlamentos suelen desembocar en inestabilidades más o menos acentuadas, lo cierto es que obliga a consensuar políticas y potencia la adopción de iniciativas de amplia base social. Aunque a algunos politólogos la coexistencia de seis formaciones políticas con representación popular pueda considerarse excesiva e incluso perjudicial, a mi juicio no es sino el reflejo positivo de una ciudadanía que huye de la alternancia dual y defiende la multiculturalidad política.
Por lo que se refiere al segundo aspecto, los resultados electorales confirman una Cataluña en la que el sentimiento catalanista supera con creces al españolista. A los votos notoriamente nacionalistas como son lo emitidos a favor de formaciones como CIU y ERC, ha de sumarse otros que, como los del PSC, no se definen por su soberanismo pero pueden ubicarse en el denominado catalanismo. Ésta es una realidad que no puede desconocerse y que en cierta forma confirma lo que el Preámbulo del nuevo Estatuto de Autonomía ya se advertía, y es que “el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación”.
Por último, debe significarse que Cataluña sigue apostando por las políticas de progreso, con un mayor número de diputados de formaciones de izquierda que de representantes de partidos conservadores. No obstante, y en relación a las elecciones autonómicas de 2003, sí se observa un leve descenso del voto progresista, lo que debe obligar a un cierto estudio a los partidos que se predican de izquierdas, que si bien mantienen su presencia mayoritaria no pueden soslayar que su parte de su electorado base no se identifica con las políticas concretas que han ejecutado.
Sin perjuicio de este análisis de carácter general, cabe también elaborar un juicio somero de lo que para cada partido político han supuesto las elecciones autonómicas. Así:
CIU se confirma como el gran beneficiado de la aprobación del Estatuto. La foto de José Luis Rodríguez Zapatero con el presidenciable de los convergentes se ha mostrado efectiva y CIU debe al gobierno estatal muchos de los votos de ayer. La devolución de dicho favor posiblemente se materialice dentro de año y medio tras las elecciones generales de España. Una vez más, se demuestra la fortaleza de este partido político, con un suelo electoral elevado y que es visto por una gran parte de la sociedad catalana como una garantía de estabilidad, circunstancia ésta que también ha podido influir dadas las oscilaciones y desencuentros que se han producido en el Tripartito durante su etapa de Gobierno..
El PSC, pese a que como dice José Blanco sigue siendo una fuerza determinante en el futuro político de Cataluña, es el gran perdedor de la cita electoral de ayer. La pérdida de votos, y su más que posible trasvaso a Iniciativa por Catalunya - los Verds y a Ciudadanos de Cataluña, debe obligar a una reflexión serena a la ejecutiva del partido. Si es su alejamiento de las políticas reales de izquierda o son sus veleidades nacionalistas lo que ha provocado el descenso en votos y diputados es una cuestión que deberá analizar el propio partido, pero lo que es notorio es que su peso político es menor que hace tres años.
ERC consolida su presencia en el arco parlamentario pero sufre un descenso achacable a las excentricidades y personalidad de Carod Rovira. Pese a que en los últimos meses su presencia en los medios ha sido menor, posiblemente consciente de que en vez de sumar restaba, la imagen de Carod Rovira sigue identificando a ERC como un partido definido por el nacionalismo más radical. Su postura contraria a la aprobación del Estatuto y quizás la campaña mediática contra su presidente han sido las razones de un descenso que no obstante no es tan acusado como algunos pronosticaban. Toca también reflexión y la asunción de que no es lo mismo gobernar que opositar. En todo caso, si de algo no puede acusarse a esta formación es de incongruencia entre su ideología y su acción de gobierno.
El PP pierde un diputado y sigue sin saber asumir las sensibilidades que dominan la Cataluña del s. XXI. Cuarta fuerza política en el Parlamento, ha perdido una gran oportunidad de recoger los votos de los desencantados con el PSC, muy probablemente por la campaña que desde la COPE se ha hecho contra su líder Piqué y por la visión que desde la Comunidad Autónoma se tiene de esta formación política a nivel nacional. Otro partido político que debe recapacitar, si bien en este caso dicha actividad la debe desarrollar no tanto la ejecutiva catalana como la nacional, cuya actitud respecto a Cataluña es de todo menos ejemplar y cuyas diatribas, lejos de concretarse en determinados aspectos respecto de los cuales puede no faltarles razón, se diluyen entre imprecaciones, catastrofismos y falsedades que son vistos, con razón o sin ella, como un ataque frontal a la propia Cataluña.
ICV-EUiA se configura como uno de los grandes triunfadores de la jornada de ayer y se confirma como una fuerza en permanente ascenso. Única formación del Tripartito que no ha sufrido desgaste, la formación de Joan Saura ha mostrado permanentemente una coherencia y una seriedad que le ha permitido recoger los votos de los desencantados tanto del PSC como de ERC. Los tres diputados que ganan son la muestra más evidente de que no es la presencia en el Gobierno lo que desgasta, sino la actitud y las políticas que al frente del mismo se desarrollan.
C´c irrumpe con fuerza y asume los votos más españolistas tanto del PP como sobretodo del PSOE. Existen muchas divergencias sobre sus tendencias ideológicas, lo cual no deja de ser gratificante, pues es fiel reflejo de que los movimientos sociales, sean del signo que sean, en ocasiones no necesitan de un posicionamiento político tradicional para identificar determinadas sensibilidades en el seno de la sociedad. Su presencia en el Parlamento debe ser bienvenida aunque sea desde la discrepancia, pues nos encontramos ante una formación que huye de los posicionamientos políticos tradicionales y que será un constante aldabonazo contra las posturas electoralistas del resto de partidos. En todo caso, se hace necesario esperar como desarrollará su actividad política y si, ahora que penetra en el sistema, se integrará en el establishmen de la partitocracia y de los pactos vergonzantes o permanecerá en él la rebeldía social que lo ha impulsado. Todo ello sin perjuicio, reitero, de que se estén de acuerdo o no con sus postulados.
Finalmente, y en cuanto al futuro gobierno que se formará en Cataluña, son dos las posibilidades: o bien se reedita el tripartito, o bien se da la bienvenida a lo que ha venido a denominarse la socioconvergencia. En cualquier caso, y pese al acusado descenso de votos del PSC, es paradójicamente esta formación la única que tiene prácticamente segura su inclusión en el citado Gobierno. Quiere esto decir que José Luis Rodríguez Zapatero parece haber barajado bien sus cartas: por una parte elimina la presencia de Montilla en el Gobierno de la Nación (cuya imagen estaba altamente deteriorada), por otra sigue siendo una fuerza determinante en una Comunidad tan trascendente como Cataluña, y por otra se garantiza, de alcanzar el poder la socioconvergencia, un aliado fiel como es CIU en el Parlamento nacional. Así es que todos aquellos que dan a Zapatero como el perdedor de estas elecciones han de abandonar el cortoplacismo y analizar las consecuencias que las elecciones catalanas pueden tener cara a las generales españolas.
La desagregación del resultado electoral la podeis encontar en la web de la Generalitat.
ACTUALIZACIÓN (2/11/2006):
Mi amigo Divina Comedia me pone en conocimiento de un análisis ciertamente singular y no por ello menos acertado. Lo podeis encontrar en puedoprometeryprometo.com y elabora una tesis ciertamente sugestiva, con base en la abstención, votos en blanco y votos nulos emitidos y sobretodo en el descenso de votos reales de casi todas las formaciones.
Gracias Termo.










[…] Ah sÃ, elecciones en Catalunya ayer.. valoraciones aquÃ. This entry was posted on Thursday, November 2nd, 2006 at 2:34 pm and is filed under Sucesos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site. […]