Han pasado tres días desde el robo de 350 pistolas en Francia por ETA. Aunque la autoría del delito no está confirmada, todo apunta a que ha sido la banda terrorista la causante del mismo. La primera reacción del Presidente del Gobierno español fue tan firme como enigmática: “habrá consecuencias”. Consecuencias sobre las que se hacen muchas cábalas al no haberse concretado, y de las que exige aclaraciones Eduardo Zaplana. Las reacciones ante el robo perpetrado y las palabras del Presidente de Gobierno no se han hecho esperar.
Batasuna afirma que resulta “sorprendente” que se dé importancia al robo de pistolas en Francia y califica de “irresponsabilidad política” las palabras del presidente del Gobierno
El PNV, por boca de su presidente, Josu Jon Imaz, ha dicho que si se confirma que ETA fue la autora del robo de pistolas, revólveres y munición en Francia “obligaría a verificar realmente la voluntad de mantener el alto el fuego” por parte de la banda terrorista. Imaz ha calificado como “un hecho serio y grave” el robo de armas y ha confiado en que la policía francesa detenga a los autores.
Por parte del PP, y como era de esperar, no aguardan a los resultados de la investigación o a la confirmaciòn de cual es la causa del robo.
San Gil considera que Zapatero debería poner «el punto final» al diálogo con ETA y Ángel Acebes advierte que “la única consecuencia válida” es que Zapatero “ponga punto y final a su proceso y pase de negociar con ETA a desarmar a ETA“. Olvidan los dirigentes populares que su opinión fue bien diferente cuando el 28 de septiembre de 1999, ETA robó en la Bretaña francesa 8.350 kilos de dinamita industrial, 11.000 metros de cordón detonante, 1.142 detonadores pirotécnicos y 4.612 detonadores eléctricos. La banda terrorista ETA había declarado un año antes una tregua y el presidente del Gobierno se llamaba José María Aznar.Por su parte, el Gobierno, según informa El Plural, exige a ETA un “gesto claro y diáfano”. “O aparecen las pistolas o deberían aparecer los responsables, cuya pista está siendo seguida ahora mismo por las fuerzas policiales”, precisaron al diario fuentes de todo crédito. En el Gobierno parecen preocupados dado que “Lo que se pacta no se rompe, y ETA se comprometió, en las conversaciones previas al alto el fuego permanente, que no se rearmaría”, añadieron con especial énfasis, aludiendo así a lo publicado hace unos meses por el diario Gara, muy cercano a ETA/Batasuna. Según ese acuerdo presuntamente alcanzado en febrero, ETA se comprometió a “no realizar acciones contra personas ni bienes” y a “no realizar acciones de abastecimiento de armas ni explosivos“. Se teme por parte del Ejecutivo que, en estos momentos, los dirigentes de ETA “no estén por la labor de asumir el mensaje conminatorio que se le habría hecho llegar a la banda”. “La situación se ha agravado y se podría estar rozando el límite razonable”, manifestaron.
Pese a todo ello, estimo que el robo de armas, si bien no ayuda al proceso de paz, no lo rompe definitivamente. A mi juicio, y por supuesto a nivel de hipótesis, con esta acción la cúpula de ETA (si ha estado autorizado por ella, porque en caso contrario el tema es más grave ya que estaríamos hablando de una escisión, algo en absoluto no descartable), pretende lanzar un doble mensaje: uno de carácter interno, significándoles a los suyos que no entra en este proceso por necesidad sino por voluntad, y otro al Gobierno, indicándole que aún tiene capacidad para volver a la lucha armada si éste no da los pasos necesarios.
Posiblemente el hecho de que dicha actuación -porque de eso estimo que se trata- haya tenido lugar en estos momentos es porque estamos a las puertas de un comunicado en el que la banda declara un alto el fuego irreversible, y ante dicha decisión ha de mostrar fortaleza tanto ante los suyos -para que no la acusen de rendirse ante un Gobierno que, de hecho, sigue sin hacer ninguna concesión a nivel político o penitenciario- como ante el propio Ejecutivo socialista -intentando mostrar una posición de fuerza cara a las futruas negociaciones-.
Sinceramente, me da la impresión de que en este tema José Luis Rodríguez Zapatero ha demostrado una fineza más que interesante (”habrá consecuencias, en un futuro”), evitando fracturar un proceso que dinamitará, políticamente, a aquel que lo rompa. Y esa fineza no es sino una demostración más de la astucia con la que está llevando el proceso de paz. Creo que en este caso, al contrario de otros, el Presidente del Gobierno está jugando más que correctamente la partida de Poker, sobretodo teniendo en cuenta que tiene como compañeros de mesa al mundo de ETA y a la España del PP. Da la impresión de ser él el que está marcando la hoja de ruta, y eso comienza a poner muy nerviosos tanto a aquéllos como a éstos.
En fin, tiempo al tiempo.
ACTUALIZACIÓN (30/10/2006):
José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, ha subrayado en una entrevista con Carles Francino en la Cadena SER que el proceso hacia la paz continúa y que mantiene su “moderado optimismo” pese a que considera que es “bastante probable” que ETA esté tras el robo de 350 pistolas y revólveres en Francia la semana pasada. En este sentido ha subrayado el compromiso de su Ejecutivo de ser “exigentes al máximo para acreditar la voluntad de ETA para poner fin a la violencia”.
El presidente del Gobierno ha apelado a la prudencia y la paciencia, recordando que “ayer hizo cuatro meses desde que comparecí en el Parlamento” para anunciar que se iniciaba el proceso de diálogo. También recordó que “el proceso, desde la declaración de alto el fuego hasta el día de hoy, plantea datos positivos y negativos“. Sin embargo, no respondió directamente a la pregunta de si el Gobierno ya ha iniciado los contactos con la dirección de ETA. Zapatero se limitó a decir que “cuando se produzca un diálogo que tenga una perspectiva de contenido, el Gobierno informará a los grupos políticos“.
También se ha referido el jefe del Ejecutivo en la entrevista en la Cadena SER a la oposición del PP. Zapatero ha pedido a los populares “el mismo trato” que él tuvo con el PP cuando estaba en la oposición. El presidente ha recalcado que hacer uso partidista del terrorismo “es servir mal a España”, aunque ha enviado una mano tendida al PP: “Creo en la buena fe del PP y tengo confianza en Mariano Rajoy“. Pese a todo, ha calificado la estrategia de los ‘populares’ hasta ahora de “profundamente equivocada para la lucha antiterrorista“.
También ha animado a Batasuna a que “acepte las reglas del juego democrático“, porque “será bueno para la democracia“. A partir de ahí, ha dicho, se podrá avanzar en un acuerdo sobre las distintas sensibilidades que hay en el Pais Vasco.
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Pues eso, palabras sin contenido salvo una declaración sorprendente: cree en la buena fe del PP y de Mariano Rajoy…. toma ración de talante.









