La eurocámara ha aprobado la resolución a favor del “proceso de paz”.

Según informa El Plural, los socialistas propusieron a última hora a los populares un acuerdo de mínimos consistente en votar la propuesta alternativa del vicepresidente de la Comisión Europea, Franco Frattini, que había sugerido una unión contra el “enemigo común” que el terrorismo representa. La oferta fue rechazada, pese a que en un principio hizo dudar a algunos diputados conservadores. Algunos cronistas externos señalan que las dudas se disiparon por alguna “voz de mando” que, a última hora, habría borrado toda sombra de incertidumbre.

Tras un proceso de deliberación en el que diversos problemas de interpretación han obligado a repetir alguna votación, la propuesta ha salido adelante con los votos favorables de socialistas, liberales e izquierda unitaria. En concreto, la resolución se ha aprobado con 321 votos a favor, 311 en contra y 24 abstenciones.

Según señala El Plural, el grupo popular había pedido que ETA y Batasuna enviaran “una señal” de que piden perdón a las víctimas del terrorismo y la entrega de armas para poder avanzar en el proceso de paz. “¿Cómo podernos fiarnos de ETA y Batasuna si no han expresado nunca una palabra de disculpa a los familiares de los muchos asesinados?“. Parece, añado yo, que en el Partido Popular aún no se enteran que si el proceso está donde está no es porque los terroristas hayan procedido a ejecutar una suerte de reflexión moral sobre sus actitudes, sino porque la actual coyuntura nacional e internacional les impele a ello.

Por otra parte, los representantes de Batasuna Koldo Gorostiaga y Rafa Díez Usabiaga asistieron al debate desde la tribuna de invitados de la Eurocámara. También había una delegación del Gobierno vasco con la portavoz, Miren Azkárate, al frente, y asistió igualmente María Isabel Lasa, directora de Atención a las Víctimas del Ejecutivo de Vitoria.

ACTUALIZACIÓN (26/10/2006)

>La propuesta de resolución del PSE, objeto de una previa reforma para intentar lograr el apoyo del PP, y asumida por el resto de grupos salvo el PPE, se limita a “hacer suyas” la declaración del Consejo Europeo de 23 y 24 de marzo de 2006 y la comunicación del Presidente del Parlamento Europeo de 22 de marzo del mismo año. Ambos comunicados se limitan a felicitarse por la noticia del alto el fuego permanente de ETA. “Condena la violencia”, “expresa su solidaridad con las víctimas del terrorismo” y apoya tanto la lucha contra dicho fenómeno como la “iniciativa de paz en el País Vasco”.

La propuesta del PPE parte del reconocimiento de que existe en España “una profunda división (…) en la forma de hacer frente al terrorismo” y que la cuestión de fondo es la reivindicación del derecho de autodeterminación. Afirma que se continúan desarrollando “actividades de extorsión y otras formas de terrorismo en las calle sin renuncia a la violencia” y recuerda “la indignidad moral y política que supone cualquier clase de concesiones políticas”. Por último, afirma que “no se han producido los cambios necesarios” en ETA y niega que se den “las condiciones establecidas en la resolución del Congreso de los Diputados del 20 de mayo de 22005 que justifiquen un cambio en la política antiterrorista definida por el pacto por las libertades y contra el terrorismo”.

Como puede fácilmente colegirse, mientras la primera es pulcra en un sentido político y se limita a solicitar un apoyo expreso al proceso de paz mediante la asunción de otros pronunciamientos comunitarios, la segunda refleja presuntas iniquidades internas para oponerse al mismo. No por esperada y por desgracia reiterada, es menos significativa la postura de los populares, que han vuelto a demostrar que poco o nada les importa dañar en el exterior la imagen de nuestro país si con ello consigue deteriorar la del Presidente que lo gobierna. Denunciar en el ámbito interno presuntas concesiones políticas o la existencia de una hipotética división en la sociedad española en “la forma de hacer frente al terrorismo” es, además de una afrenta a la verdad, una muestra evidente de ruindad e inmoralidad política, pero plantearlo en la esfera internacional y más concretamente en la europea constituye un ejercicio de deslealtad sin parangón.

Y ello sin perjuicio de la conexión que efectúa la propuesta popular entre terrorismo y derecho de autodeterminación, Considerando con el que el Partido Popular no hace sino asumir la estrategia abertxale de considerar que el terrorismo tiene su origen en un conflicto antecedente y que su desaparición pasa necesariamente por resolver éste. Nuevamente el Partido Popular no hace sino patentizar un error del que viene siendo esclavo desde hace muchos años: la equiparación entre terrorismo y nacionalismo. La cuestión de fondo del terrorismo etarra no es el derecho de autodeterminación, sino simple y llanamente el intento de conseguir por medios violentos el objetivo político. Dicho objetivo es tan legítimo como cualquier otro; lo que es inmoral son los mecanismos a través de los cuales pretenden alcanzarlo.

En fin, suma y sigue…

Os adjunto las propuestas de resolución que prepararon PP y PSOE para su votación y en su caso aprobación en el Parlamento europeo. Como podéis observar, tienen un contenido muy diferente, coherentemente con la finalidad que pretende.

Propuesta del PP contra el proceso de paz en el País Vasco

Propuesta de resolución del PSOE a favor del proceso de paz en el País Vasco